Las Meninas


En realidad es la familia de Felipe IV ¿Por qué se pintó esta obra? La intención fue retratar a la infanta Margarita de Austria, quien aparece en primer plano rodeada por las meninas (sus servidoras). Pero resulta que en la pintura aparecen otros personajes, y esto no es menor. A la izquierda se observa al propio Velázquez trabajando en un gran lienzo, si prestan atención tiene la cruz de la orden en su pecho. Un espejo que cuelga en la pared del fondo, refleja las imágenes del Rey Felipe IV y su esposa Mariana de Austria, padres de la niña. Las obras que también ornamentan el muro, son pinturas de Rubens, artista que influyó muchísimo en su pintura. Por una puerta asoma José Nieto, el aposentador, mientras que la dama de honor Marcela de Ulloa conversa con un guardadamas. Cierran la composición los enanos Mari Bárbola y Nicolasito Pertusato, quien acaricia a un mastín. Velázquez llegó a ser pintor de la corte española, por lo cual residía y tenía su taller dentro del palacio real. El rey ​Felipe IV solía visitar el estudio del pintor, conversaba con él y a veces se quedaba viéndolo trabajar, sin protocolo alguno. El lugar donde trabajaba Velázquez era una amplia sala, próxima al denominado “Cuarto del Príncipe” (por haber sido el aposento del príncipe Baltasar Carlos). La presencia del espejo, convierte al cuadro en una reflexión sobre el acto de ver y hace que el espectador se pregunte sobre las leyes de la representación, sobre los límites entre pintura y realidad, y sobre su propio papel dentro del cuadro. El reflejo de la “interrupción” de los reyes en el taller del artista, nos lo hace considerar. Existe también, una cavilación sobre la identidad real de la infanta, lo que por extensión llena el cuadro de cierto contenido político.


La pintura se describe por primera vez en el inventario del Real Alcázar de Madrid de 1666, aparece como “Retrato de la Emperatriz” y habría estado emplazado en el despacho del rey. El desaparecido Real Alcázar de Madrid fue el palacio real hasta 1734, año en el que se vio destruido por un incendio de origen incierto. Se encontraba en el solar donde actualmente se erige el Palacio Real de Madrid. Volviendo a la pintura, se la cita de forma semejante en los inventarios de 1686 y 1700. En la lista de obras salvadas del incendio del Alcázar, en 1734, aparecía ya con el título de “La familia de Felipe IV”, que es el que tenía en 1819 cuando ingresó al museo.

Será en 1843, en el catálogo de las obras del Museo del Prado, cuando reciba el nombre de “Las meninas”.

La obra no está fechada ni firmada, su datación se apoya en la información de Antonio Palomino (pintor y tratadista de pintura española), y la edad aparente de la infanta nacida en 1651. Sigue expuesta allí, procedente de la colección real.