La ola

"La gran ola de Kanagawa" es el nombre con el que se conoce a esta obra, cuyo titulo en realidad es "Kanagawa oki nami ura", quiere decir "Bajo una ola en altamar en Kanagawa". Popularmente solemos decirle "La ola", es una estampa japonesa del artista Katsushika Hokusai, uno de los tantos pintores del período Edo de la historia de Japón (siglos XVII a XIX). Los ukiyo-e (o estampas japonesas) son un género de grabados realizados mediante la técnica de xilografía, estas reproducciones se vendían a precios bajos, por lo que circulaban de manera popular en todo Japón. Ganaron reconocimiento mundial cuando, en la década de 1860, llegaron las primeras copias a Europa, capturando la atención de artistas impresionistas como Vincent Van Gogh o Claude Monet. Ésta estampa es parte de la serie "36 vistas del monte Fuji" ejecutada entre 1830 y 1833, en la pieza el monte Fuji es visto desde el mar y enmarcado por una gran ola (que pareciera que va a reventar sobre él). La marea domina todo el grabado, empequeñeciendo tanto a la montaña como a los tres botes que se entremezclan con el marejada.

Estos tres elementos (el mar embravecido, los botes y el monte) componen la totalidad de la escena. Lo primero que vemos es la gran ola que se extiende a punto de caer, dominando toda la vista. Luego, el monte Fuji, que en realidad es la figura central de la obra ¿Por qué? Porque que en Japón, esta montaña era sagrada, por ello ha sido representado en el arte nacional como un símbolo nacional. Y por ultimo, las tres barcazas, que se utilizaban para transportar la pesca desde las penínsulas de Izu y Bōsō hasta los mercados de Edo (Tokio). Ahora bien, es importante destacar lo siguiente: en Japón se lee de derecha a izquierda, mientras que nosotros occidentales, lo hacemos de izquierda a derecha. Esta diferencia causa que la primera impresión de la estampa, no sea la misma para un occidental que para un japonés. Para un occidental la imagen puede dar la impresión de que los pescadores se dirigen hacia el lado derecho, es decir que provienen de las penínsulas de Izu y Bōsō, cuando en realidad están regresando de Edo, seguramente después de haber vendido su pescado. Por ello, para el observador japonés los barcos proceden de la derecha de la imagen, dirigiéndose hacia la izquierda, esto es, en sentido contrario a la ola, es decir que no van a ser atrapados, quizá logren huir de ella. Por su parte, en toda la serie Hokusai ofrece vistas del monte Fuji desde diferentes perspectivas y durante varias épocas del año.

Estas estampas son reconocidas por sus azules y blancos intensos. El sofisticado uso de los tonos de azul, es una de las mayores características distintiva de varias de las estampas de esta serie. En el mundo existen muchas copias de esta obra, una en el Museo Metropolitano de Nueva York, otra en el Museo Británico en Londres, así como en​ la colección de Claude Monet en Giverny. Estos son algunos de los lugares donde se cuenta con alguna de las copias para su exposición.

Al ser una xilografia, fue una "impresión masiva" por lo que hoy en día, aún es posible encontrar una copia original de la obra.