Buenos Aires escondida


La ciudad de Buenos Aires esconde magníficos y legendarios edificios dentro de sus barrios porteños, algunos albergan grandes acontecimientos históricos, otros mitos y hasta leyendas de fantasmas. A continuación les contamos sobre algunos de ellos. 1. Iglesia ortodoxa Rusa. En el barrio de San Telmo, sobre la calle Brasil al 315 (entre Defensa y Balcarce), se levanta la Iglesia de la Santísima Trinidad, un templo de iglesia ortodoxa rusa. Fue diseñada en San Petersburgo por dos arquitectos rusos, se comenzó a construir en 1898 pero para 1901 fue adaptada por el arquitecto Alejandro Christophersen. El templo está en el primer piso del edificio, y se accede al mismo por una puerta ricamente decorada a la izquierda de la fachada. 2. La casa mínima en San Telmo. El Pasaje San Lorenzo al 380 alberga la vivienda más angosta de la ciudad. Tiene 2,5 metros de ancho y 13 metros de profundidad. La leyenda del barrio dice que un esclavo de Urquiza, al ser liberado recibió esta pequeña casa en 1813; pero resulta que en Buenos Aires la esclavitud no se abolió sino hasta 1853. La casa forma parte del Complejo El Zanjón. 3. La casa de los Lirios. Se encuentra en Avenida Rivadavia 2027, fue construido entre 1903 y 1905 para Miguel Capurro. El proyectista fue Eduardo S. Rodríguez Ortega, gran admirador de Antonio Gaudí Es uno de los edificios más representativos del Art Nouveau en la ciudad de Buenos Aires, con su fachada completamente decorada por troncos, tallos y flores lirio (de aquí su nombre). 4. "No Hi Ha Somnis Impossibles". A metros de la casa de los Lirios, se encuentra, sobre la Avenida Rivadavia al 2009, el otro edificio que también es obra de Eduardo Rodríguez Ortega. "No hay sueños imposibles", proclama la inscripción en catalán desde lo alto de esta construcción. 5. Edificio Bunge y Born. Se encuentra la esquina de las calles 25 de Mayo y Lavalle. Fue un encargo de dicha sociedad empresarial, al arquitecto Naeff. El diseño debía rememorar las construcciones clásicas de la tierra natal de Bunge y Born. Por ello pertenece a la corriente del gótico flamenco. Su construccion comenzo en 1923 y finalizó en 1926, está repleto de elementos decorativos alusivos tanto a la actividad agropecuaria, como a la herencia cultural de sus fundadores. 6. La Colorada Situado en la esquina del 3791 de la calle Cabello, al edificio se lo llamó así por poseer un estilo poco común en Buenos Aires: una fachada completamente revestida en ladrillo. Fue construido por el arquitecto británico Regis Pigeon en 1911, esto explica sul diseño completamente británico, ya que incluso los materiales fueron importados del Reino Unido. El edificio era de su propiedad, y alquilaba los diferentes departamentos al personal jerárquico de las empresas ferroviarias. Luego pasó a manos de la familia Mitre, hasta que fue vendido en propiedad horizontal en 1953. 7. Edificio Otto Wulff Está ubicado en la intersección de la Avenida Belgrano y la calle Perú. Se construyó entre 1912 y 1914 por encargo del empresario Otto Wulff en sociedad con el naviero Nicolás Mihanovich. La construcción, estuvo a cargo del arquitecto danés Morten F. Rönnow. Forma parte del Catálogo de Edificios de Valor Patrimonial de la ciudad de Buenos Aires, su fachada tiene rasgos renacentistas, neogóticas y del eclecticismo. 8. Farmacia La Estrella. En 1834 Bernardino Rivadavia creó el primer boticario de la ciudad, cuando le encargó a Francisco Salvio Marull la dirección de la tienda La Botica. Con el tiempo se sumó la droguería, llegando a convertirse en la farmacia más importante de Sudamérica. Fue en 1885 cuando finalmente se inauguró este edificio. Es una de las farmacias más antiguas de Buenos Aires y conserva sus muebles y murales originales. Aunque todo el conjunto pertenece en la actualidad al Museo de la Ciudad, el local está concesionado, por lo que continúa funcionando como farmacia. Se encuentra en la calle Defensa al 201. 9. Altos de Elorriaga. Se conoce con este nombre a la vivienda particular de dos plantas, más antigua de Buenos Aires aún en pie. Fue construida entre 1812 y 1820, en esa época se la conocía como una casa de altos, justamente por tener dos pisos. Pero su nombre se termina de completar por quien fuera su dueño, Juan Bautista Elorriaga. Las habitaciones rodeaban grandes patios interiores. Desde el mirador se podía contemplar el paisaje del río. La fachada es lisa y encalada, con balcones enrejados en el primer piso. Se encuentra en el barrio de Monserrat, en la esquina de Defensa y Alsina. 11. Librería de Ávila Es el actual nombre de la librería más antigua de Buenos Aires, aunque fuera conocida como Librería del Colegio, por encontrarse a metros del Colegio Nacional de Buenos Aires. Se instaló allí hacia 1830, siendo sus clientes personajes ilustres como Bartolomé Mitre, Domingo Sarmiento, Nicolás Avellaneda, Leopoldo Lugones, Roberto Arlt, Jorge Luis Borges, Adolfo Bioy Casares y Victoria Ocampo. En 1926 el viejo local de la librería fue demolido, y en su lugar se construyó este que vemos hoy. 12. Casa de Liniers. La casa fue construida hacia fines del siglo XVIII para Martín Simón de Sarratea, pero Santiago de Liniers vivió en ella entre 1808 y 1809 (de allí su nombre). Es una de las viviendas más antiguas aún en pie de la ciudad de Buenos Aires. Se encuentra en la calle Venezuela al 469. Fue declarada Monumento Histórico Nacional. Se dice que en esta residencia el general inglés William Beresford, habría firmado los términos de capitulación antes de rendirse. 13. Palacio de los Bichos. Es un edificio de cinco pisos, rematada con un torreón y una cúpula. Estaba decorado con una gran cantidad de gárgolas, relieves y representaciones de animales (de aquí deriva su apodo). Con el tiempo, todas las ornamentaciones fueron retiradas. Se dice que a principios del siglo XX, un aristócrata italiano mandó a construir esta mansión como obsequio para su hija, quien estaba pronta a casarse. La fiesta se desarrolló aquí, pero cuando los invitados despidieron a los novios, el coche a caballos que los transportaba fue embestido por un tren, cobrando la vida de los recién casados. El padre de la novia cerró la mansión para siempre y regresó a Italia. Con el tiempo, comenzaron a circular rumores de un fantasma que rondaba la casa y las vías aledañas. Estuvo mucho tiempo deshabitado, hasta que, durante la década de 1990 funcionó una casa de té y un salón de fiestas. Actualmente es en un edificio de viviendas. 14. Iglesia de Santa Felicitas. La dramática muerte de Felicitas Guerrero de Alzaga, dio origen al templo que encontramos en el barrio de Barracas. Víctima de un crimen pasional, sus padres levantaron en honor a su memoria, la capilla que hoy admiramos. La construcción fue obra del arquitecto Ernesto Bunge. Si bien no posee un estilo definido, la fachada ostenta reminiscencias neogóticas y neorrománicas. La iglesia no posee estatuas o pinturas religiosas. Las únicas piezas que se aprecian son, la de Felicitas con su difunto hijo, y la de Martín de Alzaga (fallecido esposo). La Iglesia de Santa Felicitas fue abierta al culto el 30 de enero de 1876, en ocasión de cumplirse el aniversario de su trágica muerte. (Imagen de la foto).