La vida en colores


Dalí, Einstein, Warhol y hasta el ex presidente norteamericano Lincoln fueron retratados por Eduardo Kobra. Sus murales de gran tamaño, coloridos y con un manejo preciso del dibujo, lo posicionan como uno de los grandes muralistas contemporáneos. Nacido en San Pablo (Brasil), es un autodidacta del mural. El trabajo de Kobra comenzó denunciando la desigualdad social, la corrupción y la pobreza por las calles de Brasil. Halló un estilo único a través de los años hasta llegar a su técnica tan característica de colores brillantes, repetición de formas geométricas y líneas audaces. Su obra se divide entre los murales; sus pinturas 3D, que se encuentran en el suelo y tienen sensación de relieve; los “uros de la Memoria”, en donde revive escenas antiguas en blanco y negro que parecen fotografías; y los “Green Pincel”, que tratan temas ambientales y de violencia contra los animales.Cada una de estas series, tiene un estilo característico que, podríamos decir, la define y la distingue del resto.La suya es una historia de superación, es la historia de un chico humilde que, pese a no haberse formado en ninguna escuela artística, hoy recibe encargos de todas partes del mundo.Sus murales los encuentran en Río de Janeiro, San Pablo, Roma, Moscú, Miami, New York, Tokyo y Atenas entre otras grandes ciudades del mundo. Como todo artista callejero, comenzó trabajando en la clandestinidad; por eso, al igual que el resto de sus colegas, sostiene que su arte va a durar lo que la misma calle le permita.