Claudio Roncoli: una guitarra y un pincel.


Artista multidisciplinario, de obras con colores vehementes y música estridente. El collage es su mayor aliado: “Cuando pinto mis cuadros los pienso como canciones, y cuando hago las canciones las pienso como un gran collage”. Mientras vive y trabaja entre Miami y New York, nos cuenta sobre su nuevo proyecto con la música para este 2019. Probablemente a fin de año, lo tengamos en Argentina presentando su nuevo disco. También nos adelanta algo de sus exposiciones en México, Madrid, Miami y Nueva York. Sabemos que estás desarrollando un nuevo proyecto con la música. Estamos ansiosos de que nos cuentes de qué se trata.De artista plástico a músico ¿Como fue esa transición? Porque el arte plástico sigue siendo parte de tu vida, solo que ahora se incorporan los sonidos. De pequeño siempre tuve una guitarra y un pincel, dos cosas que invariablemente estuvieron presentes en mi vida. Recuerdo que en la librería escolar y juguetería de mis padres, en Buenos Aires, utilizaba todos los materiales posibles para pintar o armar robots de cartón; mientras escuchábamos los discos de mi hermano mayor, y a la vez tenía una guitarra criolla que tocaba siempre. En la adolescencia arme varios grupos de rock, me gustaba componer, pero la vida me fue llevando a las artes visuales. Si bien nunca abandoné la música, porque hago arte de tapa para discos de grandes músicos y videoclips, me seguían dando ganas de retomarla. Siempre escribo canciones o maquetas para que alguien las arregle. Hasta que me compre un controlador Midi Akai y ahí se abrió una puerta inesperada.Entonces primero junto a Roy creamos la primer canción del disco llamado ROBOT, luego se fueron sumando Demarco Project, Javo que también es artista visual y músico, Natalio y Santiago. Juntos fuimos armando el disco que saldrá en el segundo semestre de 2019.Cuando pinto mis cuadros los pienso como canciones, y cuando hago las canciones las pienso como un gran collage. Investigando tu trabajo, veo que te definís como un artista visual. Hay una sutil pero gran diferencia entre lo plástico y lo visual ¿Por qué esa resolución? Me considero un artista que arriesga, que investiga y no se queda quieto. Pienso que “visual” abarca más que una pintura en una pared, si dijéramos “plástico” corresponde más al siglo pasado, a la pintura de caballete y salirse de eso era mal visto o demasiado arriesgado. Estamos transitando una época en la que nuevas tecnologías y por lo tanto nuevos modos de producción ya son parte del sistema del arte ¿Cómo te llevás con eso? Vivimos una de las épocas más interesantes, si lo pensas, tenemos el mundo en una mano; ya sea por el uso del celular inteligente, como por el hecho de que con un solo click tenemos un pasaje a oriente o a donde tengamos ganas. Y estar comunicado con amigos o seres queridos, o por trabajo instantáneamente es fabuloso. Siempre y cuando eso no se convierta en una constante ansiedad. Para mí la tecnología es una gran herramienta, desde poder producir obras con otros materiales, hasta alivianarte trabajo que antes te llevaba horas.Yo trabaje varios años como director de arte en agencias de publicidad y recuerdo el primer día que entró una Mac a la agencia, me sentía un astronauta cuando la usaba, era increíble, le veía todas las posibilidades y hasta el día de hoy, mi notebook es mi gran compañera de trabajo. Un poco siguiendo con la pregunta anterior, tampoco podemos dejar de lado a las redes sociales ¿Cuál es tu relación con ellas? ¿Las consideradas aliadas? ¿Un mal necesario? ¿Qué opinas acerca de su incorporación al sistema del arte? Las redes sociales, si las sabes usar, son la gran y mejor herramienta de promoción para cualquier artista; es un trampolín que con poca inversión te catapulta a todo el mundo en un instante.Hace muchos años mi primer exposición en el extranjero fue gracias a un concurso que gané en México, y todo se hizo vía e-mail. No podría creer que no había tenido que usar el teléfono para arreglar los detalles de mi viaje, estamos hablando de una época en la que no existía WhatsApp.

Ganaste dos Premios Grammy por tu Dirección de Arte en packaging de discos (en 2017 y 2018). La ilustración también es parte de tu obra ¿Te sentís cómodo con ese tipo de expresión? Me siento cómodo y feliz. Siempre que algún amigo sacaba un disco yo le hacia el cover, o si conocía a alguien me ofrecía aunque no pudiera pagarme. Como te comentaba antes, la música está siempre presente y trabajar para bandas es poder realizar otras ideas de mi trabajo en ellas. Si la banda o el músico no se deja llevar por mis ideas, directamente no lo hago, aunque me paguen mucho. El músico tiene el ego más alto que un artista visual, pero eso también me entretiene, divierte y al mismo tiempo me lleva a aprender cosas nuevas, así que cuando vuelvo a pintar un cuadro me hace regresar renovado. Hoy más que nunca las artes tienen los límites desarmados, yo me siento cómodo pintando un cuadro, armando una canción, realizando un videoclip, bocetando una escultura o haciendo un mural gigante. Mientras me dejen expresarme, no importa como ni con que medios. Podría afirmar que el color y la geometría predominan en tu producción. ¿Te gustaría explicarnos cómo o porqué llegas a esas composiciones? Cuando vine a vivir a Estados Unidos, ya no sentía que podía pintar lo que hacía antes, sentí que había cambiado mucho, que algo estaba pasando. Y la verdad es que no me gusta repetirme, no puedo mentirme, si uno no arriesga se pierde otras cosas que la vida y esta carrera tienen. Me di cuenta viajando en auto desde Miami a New York que las zonas ya no se arman en base a una plaza con la escuela, la municipalidad, la comisaría y la biblioteca pública. Ya no vemos a lo lejos el campanario de una iglesia, sino el logo de alguna comida rápida. La zonas ya no son culturales sino comerciales, todo se arma en base a eso. Entonces me di cuenta que los restaurantes de comidas rápidas son los nuevos templos, y pienso que la gente ya no llena su intelecto sino su estomago y nada más. Así que comencé a sintetizar y geometrizar estos “nuevos templos”, así nació mi geometría.

¿Usas mucho la técnica del collage? En “LIFE” mi serie anterior si claro, era la base de toda mi obra. Si bien ya no pinto más eso, sigo realizando collage sobre papel que hace poco expuse en algunas ferias de arte. Ahora el concepto collage lo vuelco a los sonidos o canciones que voy creando con mi música. Las ferias y las bienales convocan cada vez más gente. Los museos desarrollan cada vez más actividades didácticas, conferencias, charlas y hasta eventos sociales. Hay nuevos polos y centros culturales, el arte urbano se impuso como una de las manifestaciones más dominantes ¿Cuál es tu visión del sistema del arte en el mundo? Por un lado es bueno que haya más polos culturales, más museos y actividades; todo ahora es más flexible y la gente tiene como programa ir a esas actividades en familia o con amigos. Pero a veces las exposiciones son puro espectáculo, no veo calidad ni intención de dejar huella en el pensamiento, solo una buena imagen en el Instagram del que la visita. Con respecto a las ferias ese ya es otro tema y muy delicado, durante Basel Week Miami, hay unas 25 ferias a la vez. Los galeristas invierten desde 20 mil dólares, o más, en un stand y no venden; o lo poco que venden apenas les alcanza para los gastos, más si vienen de otros países. Existe una sobresaturación de ferias en el mundo. También hay muchísima gente que estaría encantada de consumir arte, pero no se anima, siente que no lo entiende ¡Hasta le tienen miedo! “No lo entiendo” es una de las frases que más se escucha. Sos un gran artista… ¿Qué les recomendarías a todos aquellos que se sienten “apabullados” o “intimidados” por el arte? Así como digo que vender cuadros no te hace artista, comprarlos no te hace coleccionista. No tiene nada de malo que alguien compre un cuadro porque le queda bien con el sillón. No hay que entender ni ser un experto en arte par consumirlo. Solo tiene que gustarte y movilizarte. Ahora bien, si esa persona además de comprarlo quiere saber sobre el artista, también eso es sano para ambos. Yo fui de los primeros en Argentina en hacer serigrafía y me fuí dando cuenta que muchos de los que me compraban lo hacían de forma feliz, porque por poco dinero accedían a una obra original. Hoy día en todo el mundo cualquiera puede tener una obra original en su casa, incluso hay ferias de arte de artistas muy jóvenes a precios muy accesibles.

Pienso que en eso las ferias de arte ayudaron mucho, es verdad que la mayoría de las personas no se animan a entrar a una galería de arte.

Hay muchísimos chicos y chicas que están empezando una carrera en el arte, ya sea como artistas, curadores, galeristas… ¿Cual es tu consejo para ellos? Que estudien, que hagan cursos, que se empapen del tema, y que viajen mucho; que conozcan otras personas y descubran otras posibilidades, viajar te abre la cabeza. A los artistas que sean fieles a ellos mismos y tengan paciencia, a los curadores que no elijan solo por simpatía, y a los galeristas que apuesten siempre por un grupo (así sea pequeño) de artistas y no 100 en trastienda y nunca pasa nada. Tengo un gran recuerdo tuyo y es la serie “Life Venus” que compusiste con Marta Minujín ¿Cuál es tu gran recuerdo? Esa obra propia que hasta el día de hoy te deslumbra. Mi experiencia con Marta fue muy buena, me aconsejaba mucho, me ayudaba con muchas cosas que yo necesitaba aprender. Ella fue muy humilde a la hora de crear juntos, me dijo: “hace pinturas, yo te cedo las imágenes de mis esculturas para que las intervengas en ellas, así las vendes; vos vivís de esto y tenes que comer”. Eso no lo olvido jamás. Más allá de este nuevo disco ¿Hay otros proyectos a la vista? Estoy preparando exposiciones en México, Madrid, Miami y New York. También estoy investigando para hacer escultura de metal en gran formato, ya tengo los bocetos listos. Y espero a fin de año presentar mi disco en Argentina con muchos invitados.

En Dirección de Arte estoy preparando proyectos de Art Cover para Los Peyotes, Pockit, 123 Andrés y Dementia. En music-video para Demarco Project, Inamovibles y Los Peces. Claudio Roncoli se graduó de la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, en 1995. Trabajó en agencias de publicidad como Director de Arte, al mismo tiempo que comenzaba a exhibir sus obras en centros culturales y galerías. El éxito de sus creaciones lo llevó a cruzar las fronteras y exponer en Bolivia, Perú, México, Estados Unidos, Inglaterra, Brasil, Corea del Sur, Uruguay, Chile y España. Es admirado por sus murales en tanto en Buenos Aires como en Nueva York y Miami. También se desempeñó como ilustrador invitado en The Rolling Stone Magazine, Boomerang TV, Nestle y Playboy.Obtuvo dos Premios Grammy, uno en 2017 y otro en 2018, por su Dirección de Arte en packaging de discos.Definitivamente, un artista sin confines. Ping-pong Un artista: Damien Hirst y Sol Lewitt. Un músico: Jack White y Nick Cave. Una banda: Radiohead y Café Tacvba. Un libro: Rayuela de Julio Cortázar. Una película: “Interstellar” y el documental “20.000 días en la tierra”. Una canción: Videotape de Radiohead. Un lugar: New York. Una obra de arte: “Express” de Robert Rauschenberg. Un lindo recuerdo: Cada nacimiento de mis hijos. Una frase inspiradora: “Persistir, persistir y persistir”. Un museo: Dongdaemun Design Plaza, diseñado por Zaha Hadid en Corea del Sur. Un viaje soñado: A la Luna.