Helen Frankenthaler: expresionismo abstracto con aires delicados


Cuando pensamos en expresionismo abstracto, se nos vienen a la cabeza estallidos de color, fuerza, vigor y trazos potentes; pero no es el caso de Helen Frankenthaler. Esta artista neoyorkina encaró su obra restándole densidad a la pintura, disolviéndola al punto tal de volverla liviana y ligera. Los acrílicos u óleos parecen acuarelas, ya que los diluyó con trementina o queroseno ; también trabajó el lienzo con la técnica del dripping*, el resultado es una obra delicada y femenina, nada brusca.

Es considerada una de las grandes artistas del siglo XX del arte abstracto americano de posguerra. Además de jugar con la forma y el color, Frankenthaler experimentó con el uso de la tela cruda** (que se puede apreciar en su obra más célebre “Montañas y Mar” de 1952).

Muy pocas veces utilizo pinceles o brochas, y fueron contadas las ocasiones en las que llegó a dibujar en alguna de sus obras. Lo suyo era una casualidad controlada, puro azar gobernado. Fue una gran influyente del “stain painting”***, razón por la cual, no debe pasar inadvertido su aporte al arte contemporáneo.

* Se pone el lienzo en el piso y se trabaja desde todos los ángulos, pasando por encima de él, desde los costados y/o cualquier ángulo. Dependiendo el artista, se utilizan espátulas, pinceles, se perforan los tachos de pintura o se la arroja directamente a la tela. En definitiva es estar, literalmente, dentro del cuadro.

** Usualmente los lienzos tiene acabados o terminaciones en sus telas. Cuando se utiliza de manera “cruda”, el paño no presenta ningún tipo de pulido.

*** Consiste en el uso de la trementina como disolvente de la pintura, aplicada sobre el lienzo de tela sin preparar previamente.

La obra que ven es, justamente, “Montañas y mar”.

Helen falleció en Diciembre del 2011, en el estado de Connecticut (USA).

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