Nociones básicas para interpretar una obra barroca


Este movimiento nace en Italia, a principios del siglo XVII y se expande por casi toda Europa (aunque nunca llegó a Francia) y Latinoamérica. Se lo suele situar entre el Manierismo y el Rococó. El barroco tiene un lenguaje propio para hacerse entender. Lo que es interesante de este movimiento, es la manera explicita que tiene de invitar al espectador a participar de la pintura/escultura. Es muy común que encontremos obras en las que uno de los personajes nos mire directamente a la cara, o que nos posicionen (a nosotros espectadores) en el lugar de “espías”, de hecho, nos invitan a espiarlos. Empecemos con los fundamentos básicos. (Para que les sea más fácil de entender, todos estos principios, compárenlos en obras renacentistas): - El barroco retuerce las líneas. - Lo decorativo predomina sobre la estructural. Presten atención, las obras estas muy recargadas. - Al retorcer las linea, las obras se tensionan. - Busca la emoción del espectador. Predomina la emoción por sobre la razón. - El espacio aéreo se profundiza aún mas. - El espectador está invitado a mirar de cerca, se lo incluye. - Es muy común que los propios artistas se autorretraten en sus propias pinturas. Otros datos fundamentales a tener en cuenta son: - La luz ¡No hay barroco sin claroscuro! - Puesta en abismo: enlazar una narración dentro de otra. El barroco suele ser muy teatral, destaca mucho los sentimientos y las pasiones. Produjo obras en numerosos campos artísticos: literatura, arquitectura, escultura, pintura, música, ópera, danza y teatro. En arquitectura las formas se volvieron más dinámicas, con decoraciones hasta excesivas y un sentido escenográfico. Cobró gran relevancia la preferencia por las curvas cóncavas y convexas, poniendo especial atención en los juegos ópticos y el punto de vista del espectador. En cuanto a la escultura, ésta adquirió el mismo carácter dinámico, sinuoso, expresivo y ornamental que la arquitectura; destacando el movimiento y la expresión. Es muy habitual encontrar una fusión entre la arquitectura y la escultura barroca. La obra que ven es de Frans Hals, uno de los exponentes del Barroco, se la conoce como “El banquete de los oficiales de la Compañía de la milicia de San Adrián” (1627). ¿Se dan cuenta que estamos espiando el festín?. Mas que husmeando, estamos mirándolo desde la puerta de entrada. La pintura la encuentran en el Museo Frans Hals (en Haarlem, Países Bajos). Es impactante, vale la pena ir a verla.

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