La dama de los pasteles.


Marie-Suzanne Giroust* fue una pintora, pastelista y miniaturista francesa. Ella era la hija de Bartolomé Giroust, el joyero del Rey y de Marie Suzanne Leroy. Al fallecer sus padres siendo muy niña, quedó huérfana y tuvo que ser criada por varios de sus parientes. Como Bartolomé Giroust le había dejado una pequeña fortuna, pudo estudiar arte, y así llegó a ser alumna de Maurice Quentin de La Tour y de Joseph-Marie Vien. A pesar de pintar en una época donde las mujeres no eran tenidas en cuenta, consiguió ser una figura reconocida. Logró ser miembro de la Real Academia de Pintura y Escultura de Francia. Lamentablemente, no hay muchos testimonios sobre su actividad dentro de la academia. Pero sabemos por su esposo, el artista Roslin, que ejecutaba como nadie la técnica del pastel. Por ello sus retratos eran admirados por el público, debido a la delicadeza que lograba en la piel de sus modelos; su obra también se destaca por la precisión en la utilización de los colores. Fue sobre todo la enseñanza de Vien, la que más influyó en su trabajo. Una historia de amor con final feliz. En 1752 se enamoró del artista sueco Alexander Roslin, pero su familia se opuso rotundamente a que se casara con él, Roslin no era digno de ella por ser pobre y protestante. Pero el amor que ambos se profesaban era tan fuerte que Marie Suzanne rechazo a todos pretendientes que su familia le acercaba. Finalmente se le permitió casarse con Roslin, y en enero de 1759 la feliz pareja selló su amor en una ceremonia civil. La pareja tuvo tres hijas y tres hijos. Una de las obras más conocidas de su esposo La Dame au Voile (La dama del velo), para la cual ella oficio de modelo (y musa) en 1768. * París, 1734 - París, 1772.