Naturaleza ingobernable


Si te digo que las piezas de Gary Hovey están hechas con cubiertos ¿Me crees? Además, nunca vas a encontrar dos esculturas iguales, ya que no usa moldes; simplemente suelda los elementos dándole forma a la obra. El artista comenzó a trabajar en el 2004, diez años después de que le diagnosticaran parkinson; encontrando en el arte una terapia. Sus obras se centran en animales, y es muy paradójico que siendo los cubiertos utensilios para llevarnos la comida a la boca de manera “educada”; compongan figuras “salvajes”. El punto está en que son estos mismos cubiertos, los que les dan la terminación específica a cada una de sus piezas: las puntas de los tenedores recrean las plumas de los animales, mientras que los cuchillos son utilizados para las zonas prolongadas y planas como las patas; y las cucharas para generar formas redondeadas. Es decir, los detalles finales presentan las texturas correctas y apropiadas. Me resulta interesante el juego entre lo doméstico y lo silvestre, como la misma mano humana siempre busca conquistar lo indómito y apaciguar a la naturaleza. Son obras con matices expresivos que nos recuerdan que no: lo natural, agreste, bravío e indomesticable siempre permanece y subyace en todas y cada una de sus piezas (y en la naturaleza, a la que nunca conseguiremos gobernar).

#ArteContemporáneo