La Primavera


Allegoria della Primavera, es como se conoce a esta magnilocuente pintura renacentista del artista italiano Sandro Botticelli. La obra fue un encargo de Lorenzo di Pierfrancesco de Médici (primo de Lorenzo el Magnífico), para adornar la Villa di Castello, en la campiña florentina. ​(Aunque un inventario de 1499, descubierto en 1975, afirma que en el S.XV “La Primavera” estaba en la ciudad de Florencia; y​ posteriormente debió trasladarse a la villa Castello). Botticelli pintó este cuadro entre 1477 y 1478, está repleta de iconografías inmersas en una atmósfera de fábula mitológica, en la que se rompe con el rito cristiano (muy fuerte en la Edad Media) y se celebra un rito pagano. Hay nueve personajes representados: Mercurio, Venus, las tres gracias (diosas del encanto, la belleza y la fertilidad), Céfiro (dios del viento del oeste), Cloris (una ninfa), Flora (diosa de las flores y los jardines) y Cupido. Algunos teóricos sostienen que Mercurio (el personaje situado a la izquierda, que toma una fruta del árbol) representa a Giuliano de Médici (hermano de Lorenzo el Magnífico), y que la gracia que lo està mirando representa a su amante, Simonetta Vespucci. La mayoría de los expertos, también concuerdan en que la mujer central es Venus (Afrodita en la mitología griega), quien levanta su brazo derecho en señal de invitación a su jardín. En la parte derecha de la pintura aparece Céfiro en el momento en que rapta a Cloris; durante el rapto Céfiro se enamora de la ninfa y la hace su esposa, circunstancia en el que esta se convierte en Flora (que es la figura que aparece junto a Venus). El instante de esa transformación está simbolizado por el ramo de flores brota de la boca de Cloris. Sobre Venus aparece Cupido (Eros en la mitología griega), dirigiendo su flecha hacia las tres Gracias. (Cabe señalar que Cupido era hijo de Venus y Mercurio). La composición se enmarca en un bosque de naranjos, pinos y laureles (una alusión a Lorenzo, en latín Laurentius); y el suelo es una capa de hierba con flores típicamente toscanas. Hay muchísimas interpretaciones y análisis de esta obra; nosotros adherimos a la de Edgar Wind. Quien sostiene que (excluyendo Mercurio y Cupido), Céfiro representaría el amor que intenta seducir a Cloris (que sería la castidad, mientras que Venus personificaría la belleza). Estos tres conceptos (amor, castidad y belleza) tendrían su espejo en las tres gracias quienes a su vez simbolizan la liberalidad. La interpretación de Wind sería que la unión del amor y la castidad generarían la belleza (personificada en Flora), es decir: la primavera. Esta unión sería favorecida por Venus, que simbolizaría así la concordia. (Repetimos: hay muchas interpretaciones sobre la obra). El cuadro está realizado al temple (témpera) sobre tabla. Mide 2,03 m de alto por 3,14 m. de ancho. La encuentran en la Galería Uffizi, en Florencia (Italia).

#Cuadros #Italia