Dos mujeres, un mismo dolor.


Corría el año 1939 y Frida se separa de su gran amor Diego Rivera, poco después completaba este doble autorretrato, reflejo del dolor que atravesaba la artista. Las dos Fridas están sentadas en un banco tomadas de la mano, ellas son su única compañía (ella es su única compañía). La de la derecha es aquella amada por Rivera, vestida con un traje simple mexicano de estilo tehuano; en sus manos sostiene un pequeño amuleto que contiene el retrato de Diego. La de la izquierda viste un traje blanco de tipo europeo, esta es la Frida que Rivera abandonó. Ambas tienen el corazón expuesto, la Frida europea lo tiene roto y la Frida mexicana lo conserva entero. Desde el talismán que sostiene la artista (a la derecha) nace una arteria que viaja a través de las dos mujeres, y que finalmente corta (la Frida de la izquierda) como quirúrgicamente con una tijera, derramando sangre en su vestido blanco. Por detrás de ambas, el cielo es gris y tormentoso, Para que terminen de entender completamente la obra: Frida había estado viviendo tiempo atrás entre Nueva York y París, debido a sus exposiciones tras haber alcanzado un grandísimo reconocimiento. ¿Habrá tolerado esto Diego? Tras su regreso a México se formaliza el divorcio con Rivera. El vestido de tehuana representa la herencia mexicana; mientras que el europeo es de estilo victoriano, (aunque prestando más atención, parece estar inspirado en esos tradicionales trajes de novias mexicanos). Esta pintura expone muchas dualidades y un diálogo interno en apariencia contradictorio; ya que en realidad el antagonismo de ambas mujeres se complementa: sus corazones expuestos están unidos por una arteria y por un gran amor. - Lo encuentran en el Museo de Arte Moderno en la Ciudad de México, (en México).

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