Opuestos complementarios


El fauvismo fue un movimiento pictórico derivado del impresionismo, que surgió en Francia a principios del SXX. Se caracterizó por el uso del color y la simplificación de la forma, por ello los artistas fauvistas exploran y experimentan con la teoría del color. (Vamos a contextualizarlos con esto de la teoría del color, y después seguimos explicandoles sobre esta corriente): Teoría del color: - Primarios: no se pueden obtener mezclando otros colores. Estos son el rojo, verde y azul. (Son los colores primarios de la luz). - Secundarios: se logran combinando dos colores primarios, en la misma proporción. - Terciarios: los conseguimos uniendo, en igual medida, un color primario con un color secundario. Mezclando dos colores secundarios entre si llegamos a los colores intermedios. - Cuaternarios: llegamos a ellos, por la mezcla de dos colores terciarios. - ¿Y el blanco y el negro? El blanco se percibe como la combinación de los tres colores primarios, y el negro es la ausencia de ellos tres. - Complementarios: (también se los llama colores opuestos). Esto hace referencia al uso del color en sí… cuando contraponemos un color primario con un color secundario (formado por dos colores primarios). También son complementarios aquellos colores que, dentro del círculo cromático, se encuentran en posiciones opuestas (es decir uno enfrente del otro). Se dice que al mezclar dos colores complementarios se obtienen uno neutral (blanco, negro o gris). - Cálidos: son aquellos que van desde el rojo al amarillo. Estos colores transmiten cercanía, intimidad, energía e intranquilidad. - Fríos: son los colores que van desde el azul al verde. Dan sensación de tranquilidad, calma, lejanía y quietud. ¿Cómo trabajan los fauvistas? Con los colores complementarios para conseguir el máximo de los contrastes. El pigmento por lo general es puro, espeso y pastosos; como se centran en el uso del color, descuidan un poco más el dibujo. Las obras fauvistas no suelen hacer hincapié en la perspectiva, ya que la conformación de los planos la realizan mediante el uso del color: los colores fríos van a alejar las figuras mientras que los cálidos las van a acercar. Los máximos exponentes fueron Matisse y Derain (quienes además, fueron grandes amigos). Ahora relean la nota, y vuelvan a mirar el “El puente de Charing Cross” de André Derain (1906, Museo de Orsay).

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