Entre el cielo y la tierra


En el marco de la muestra “Sculpture by the Sea”, en Sidney, Australia, se elevó en el año 2013 esta escalera al cielo, obra del escultor neozelandés David McCracken. Su nombre es “Diminish and Ascend” (Disminuir y Ascender), y por un efecto óptico parece querer alcanzar el cielo. La sensación de poder ir directamente hasta el infinito, nos envuelve en una atmósfera surrealista. El arte ha manifestado muchas veces, este sueño de elevarse al cielo, el ascenso; pero también la caída, arrojarse al vacío y entregarse a lo desconocido forman parte. La escalera parece llevarnos al firmamento, pero llega un punto en el que no conduce a nada, quedando firme en el aire. Hay veces que los títulos de las obras echan luz sobre sus conceptos, nos ayudan a interpretarla. Pero hagamos este ejercicio: hagamos de cuenta que no sabemos el nombre de la pieza, también podríamos apreciarla como una escalera que baja del cielo a la tierra. El punto es que en el ser humano, siempre se conjuga este ideal del querer ascender (y trascender), lo cual no esta mal. Pero también está bien, salirse de lo establecido (inclusive de lo que propone el artista) y aplicarle nuestro propio sentido en cuanto a como queremos interpretarla. La felicidad y el triunfo, a veces están acá (en nosotros) y no allá arriba (en lo externo). ¡Ey… es otro punto de vista! El evento “Sculpture by the Sea”, se lleva a cabo todos los años, en Bondi, una localidad de Sidney. Ah… Y sí, todos pensamos en lo mismo: el tema de Led Zeppelin “Stairway to heaven”.

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