Cuando la espiritualidad y el arte se fusionan.


Ella es Faith XLVII, una artista callejera (autodidacta) sudafricana, que se caracteriza por dos cosas: - La primera: suele pintar sobre muros olvidados por el tiempo, rescatandolos. (Y también sobre otro tipo de soportes) - La segunda: aporta espiritualidad y naturaleza al ambiente urbano. Es una mujer con una sensibilidad social muy marcada, ya que no es fácil abrirse paso en un entorno tan viril. Y tampoco olvida que viene del “tercer mundo”, dos factores que son de gran influencia en su obra. En sus murales suele plasmar temas como la destrucción del medio ambiente, asuntos humanitarios y la inmigración; por ello es muy común ver mujeres angeladas, madres africanas con sus niños, jóvenes personificando la libertad o animales encarnando el libre albedrío. ¿Como se traduce todo esto? Como denuncias sobre las políticas, la violencia y la religión de su Sudáfrica natal. Si bien sus murales y proyectos están desparramados por muchos puntos de Ciudad del Cabo y Johannesburgo (ambas ciudades de Sudáfrica); también se pueden ver en Londres, Portland (que es el que les compartimos en la foto), Shangái, New York, Harlem, París, Viena, Melbourne, Miami, Málaga (y así podemos seguir nombrando mas metrópolis). Pero… ¿Por qué al principio de la nota la presentamos como una artista super espiritual? Espiritual no es rezar ni meditar, ser espiritual es hacerse cargo de uno mismo. Y Heather (ese es su nombre: Heather Gray Kensley), siente la obligación de emanciparse tanto interna como místicamente; en rechazo a las complejidades humanas. “No soy religiosa, pero rezo por mi trabajo a demonios y dioses desconocidos. Busco mi alma en colores y vacío mi ser a través de parábolas de puertas de metal oxidadas y perdidas", dijo Faith XLVII. Por ultimo… les acabamos de dar muchísimas herramientas para que puedan interpretar a esta excelentísima artista. Piensen por qué, la mayor parte de sus obras, están en la calle. (Ph.: Graffiti Street).