El buen observador (parte II)


Publicamos hace unas semanas, como hacer para mirar correctamente una pintura. Ahora vamos por las esculturas. Para apreciar bien una pieza presta atención a: - Si es frontal o tiene distintos puntos de vista. En el segundo de los casos, la vas a poder recorrer dando un giro 360º alrededor de ella. - Mira si son lisas o pulidas, o si presentan una superficie rugosa (esto va a variar según el material). - Observa si la escultura está adjunta a algún tipo de arquitectura, o es independiente de ella. (Por ejemplo, las cariátides en uno de los templos del Acrópolis ateniense). - Atención a si es una única figura o es un grupo escultórico. - Detenete en la composición, examina su movimiento (si es dinámico, reposado, estático, enérgico, inexpresivo). - Trata de reconocer si el artista juega con los pliegues del material, para provocar efectos de luces y sombras sobre la pieza (recurso fundamental de la escultura barroca). - Fijarse si es monocromática o policromática. - Pensá en la temática ¿Qué nos está diciendo? (Analiza su contexto religioso, histórico, político, en donde está o estuvo emplazada). - Si es figurativa (es decir, que hay figuras), mira la dirección de las miradas, extremidades. Presta atención a la direccionalidad de la pieza (que no es lo mismo que movimiento). - Y por último: es arte, también se trata de lo que sentís. La obra es de Auguste Rodin, La Catedral (1908). Musée Rodin, París - Francia. (PH.: Museo Rodin).

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